Las instalaciones de desarenado se usan para cribar
partículas de suelo de las suspensiones de perforación
y apoyo empleadas en el lugar de excavación. Estas
suspensiones pueden ser de agua-bentonita,
agua-polímero o cemento, o de agua con mezclas de
bentonita. Otras posibles aplicaciones son el
procesamiento de grava, la minería o la construcción
de túneles con microtuneladoras.
La potencia de limpieza de las instalaciones viene
determinada por el volumen máximo de carga de
suspensión sucia. Con el punto de corte "d 50" se indica el
diámetro mínimo de grano que puede cribarse al menos
en un 50% de la suspensión. Éste se indica en micrones
(1/1.000 mm).
Los principales componentes de una instalación de desarenado son:
Tamiz grueso para un primer cribado de piedras mayores de 5 mm
Cuba colectora del tamiz grueso con distribuidor de flujo
Ciclón con su bomba de alimentación para separar partículas finas y suspensión
Tamiz fino para seguir desecando el subflujo del ciclón